Identifica tu riesgo de cáncer

Recurso 1 2

7 de cada 10

mujeres en Chile se enteran de que tienen cáncer de mama
cuando el tumor ya es palpable.

CAMBIEMOS ESTA CIFRA

Hazte un espacio para tu salud.
Infórmate, conoce tu riesgo
y realiza tus controles a tiempo.
Detectar temprano puede cambiar la historia.

+6.000

nuevos casos cada año en Chile

+2.200

mujeres fallecen cada año
a causa del cáncer de mama

+16

nuevos diagnósticos cada día

+90%

puede superar la sobrevida
cuando se detecta en etapas
tempranas

1 de cada 8

mujeres podría desarrollar
cáncer de mama a lo largo de su vida

7 de cada 10

mujeres se enteran cuando ya
existe un tumor palpable

Menos del 40% de las mujeres recibe el diagnóstico a partir de un examen preventivo.

MAMOGRAFÍA: DETECTAR ANTES DE SENTIR

La mamografía es uno de los principales exámenes para detectar
el cáncer de mama de manera temprana, incluso antes de que
aparezcan síntomas o de que una lesión pueda sentirse.

Es una radiografía de las mamas que permite encontrar cambios
que necesitan ser evaluados por un profesional de salud.

¿Cómo se realiza?

El examen dura aproximadamente entre 10 y 20 minutos.
Para tomar las imágenes, cada mama se coloca entre dos
placas durante algunos segundos.
Puede sentirse presión o una molestia momentánea,
pero el examen es rápido.

¿Por qué es tan importante?

Al comienzo, el cáncer de mama puede no dar señales.
Por eso, esperar a sentir un bulto o notar un cambio
puede retrasar el diagnóstico.

¿Qué controles debo hacer?

La edad y la frecuencia con que corresponde realizar
una mamografía pueden variar según tus antecedentes
y factores de riesgo. Conversa con un profesional
de salud para saber qué controles son los más
adecuados para ti.

PREGUNTAS FRECUENTES

Resolvemos las dudas más comunes
sobre el cáncer de mama, la detección
temprana y los examenes que pueden
ayudar a cuidarte.

Conocer cómo se ven y se sienten normalmente tus mamas puede ayudarte a notar un cambio y consultar a tiempo.
  • Aparición de un bulto o endurecimiento nuevo.
  • Cambios persistentes en el tamaño o forma de una mama.
  •  Alteraciones, hundimientos o cambios en la piel.
  • Retracción o cambios en el pezón.
  • Secreciones inusuales.
  •  Cualquier cambio nuevo que persista en el tiempo.
Notar alguno de estos cambios no significa necesariamente que tengas cáncer, pero sí es importante consultar. Conocer tus mamas ayuda, pero no reemplaza la mamografía ni los exámenes de detección indicados por los profesionales de salud.

Cuando recibes el resultado de una mamografía, ecografía u otro estudio mamario, puede
aparecer el término BI-RADS.
BI-RADS es un sistema que usan los especialistas para ordenar y clasificar los resultados de los
estudios de mama. También ayuda a definir qué hacer después.
La clasificación va de BI-RADS 0 a BI-RADS 6. Según el resultado, puede ser necesario:

  • Completar el estudio con otro examen.
  • Continuar con los controles habituales.
  • Controlar un hallazgo que parece benigno.
  • Hacer un seguimiento.
  • Estudiar un hallazgo con mayor detalle.

Un número BI-RADS no es, por sí solo, un diagnóstico de cáncer.

El resultado siempre debe ser revisado por un profesional de salud, quien te explicará si necesitas
controles u otros estudios.

Si un hallazgo necesita estudiarse con más detalle, el equipo médico puede indicar una biopsia.
La biopsia consiste en tomar una pequeña muestra de tejido de la mama para analizarla.
Este examen permite confirmar o descartar un cáncer. Si se confirma, también entrega información
importante para elegir el tratamiento.

Que te indiquen una biopsia no significa automáticamente que tengas cáncer.
Significa que existe un hallazgo que necesita ser estudiado con mayor precisión.

La ecografía mamaria usa ultrasonido para obtener imágenes de la mama y no utiliza radiación.
Puede ser útil, por ejemplo:

  • En mujeres jóvenes que presentan síntomas.
  • Para evaluar determinados hallazgos.
  • Como complemento de una mamografía.
  • Durante el embarazo o lactancia cuando existe una indicación clínica.
  • Para guiar procedimientos como una biopsia.

Mamografía y ecografía no son lo mismo.

La mamografía y la ecografía cumplen funciones diferentes. Una no reemplaza necesariamente a la
otra. El examen indicado dependerá de la edad, los síntomas, los antecedentes y el nivel de riesgo
de cada persona.

Tener cáncer de mama no significa necesariamente que sea hereditario.
Solo una parte de los casos está relacionada con cambios genéticos heredados. Entre los más
conocidos están los genes BRCA1 y BRCA2.

No tener antecedentes familiares no significa no tener riesgo.

Aun así, conocer la historia de cáncer en tu familia es importante, especialmente si existen:

  • Varios casos de cáncer de mama en una misma familia.
  •  Diagnósticos a edades tempranas.
  • Antecedentes de cáncer de ovario u otros cánceres relacionados.
  • Cáncer de mama en un hombre de la familia.

 

En estos casos, conversa con un profesional de salud para evaluar tu riesgo y saber si necesitas
controles o estudios especiales.

El cáncer de mama es menos frecuente en mujeres jóvenes, pero también puede aparecer antes de
los 40 años.
En mujeres jóvenes, la mamografía no se usa necesariamente como examen de rutina para todas.
La evaluación depende de los síntomas, los antecedentes familiares y otros factores de riesgo.

Si notas un cambio nuevo o persistente en tus mamas, consulta independientemente de tu edad.

Si tienes antecedentes familiares importantes u otros factores de riesgo, tu equipo médico puede
recomendarte comenzar los controles antes o seguir un esquema diferente.

La actividad física regular se asocia con un menor riesgo de cáncer de mama y aporta beneficios
para la salud general.
Durante y después del tratamiento también puede ser beneficiosa, siempre adaptada a cada
persona y siguiendo las indicaciones del equipo de salud.

  • Disminuir la fatiga.
  • Mantener o recuperar fuerza.
  •  Mejorar la movilidad.
  •  Favorecer la funcionalidad y autonomía.
  •  Mejorar el bienestar y la calidad de vida.

Moverse también es cuidarse. La actividad física forma parte de una vida saludable antes, durante y después del cáncer.

No todos los cánceres de mama se pueden prevenir. Sin embargo, algunos hábitos pueden ayudar
a reducir el riesgo y mejorar la salud general.


Actividad física

Mantener una vida activa y hacer ejercicio regularmente se asocia con un menor riesgo de cáncer
de mama.


Alimentación

Una alimentación variada y equilibrada, con frutas, verduras, legumbres y cereales integrales, forma parte de un estilo de vida saludable. Peso saludable el sobrepeso y la obesidad, especialmente después de la menopausia, se asocian con un mayor riesgo de cáncer de mama.


Alcohol

El alcohol aumenta el riesgo de cáncer de mama. Mientras menor sea el consumo, menor es el riesgo asociado.

El tratamiento se define según las características de cada cáncer y de cada persona. Se
consideran, entre otros factores:

  • El subtipo de cáncer.
  • El tamaño y características del tumor.
  •  La etapa de la enfermedad.
  •  Algunas características específicas del tumor, como sus receptores y biomarcadores.
  •  La salud general y los antecedentes de cada paciente.
    El tratamiento puede incluir:
  • Cirugía
  •  Radioterapia
  • Quimioterapia
  •  Terapias hormonales
  •  Terapias dirigidas
  •  Otros tratamientos, según las características del tumor.

 

Estos tratamientos pueden utilizarse solos o combinados.


Hoy, el tratamiento del cáncer de mama es cada vez más personalizado y debe ser definido por un equipo especializado.

En Chile, el cáncer de mama está incluido en las Garantías Explícitas en Salud (GES).

Para las personas beneficiarias de FONASA e ISAPRE, el GES contempla garantías relacionadas con:


Acceso
Acceso a las prestaciones de salud contempladas para este problema de salud.


Oportunidad
Plazos máximos para determinadas prestaciones.


Protección financiera
Protección financiera según las condiciones establecidas por el GES.


Calidad
Atención por prestadores que cumplan con los requisitos establecidos.


Estas garantías abarcan distintas etapas de la atención, desde la sospecha y confirmación del diagnóstico hasta el tratamiento y seguimiento, según corresponda.


Si existe una sospecha o diagnóstico de cáncer de mama, infórmate sobre las garantías y prestaciones que te corresponden.

NO LO DEJES

PARA DESPUÉS

Trabajo. Familia. Estudios. Reuniones. Compromisos. Pendientes.
Con tantas cosas por hacer, nuestra propia salud muchas veces queda para después.
Pero el cáncer de mama puede estar presente antes de que aparezcan síntomas
o de que exista algo que podamos sentir.